Más de 30 mil hidalguenses supervisan obras públicas mediante Comités de Contraloría Social
El gobierno de Hidalgo informó que más de 30 mil personas participan en los Comités de Contraloría Social, encargados de supervisar directamente la ejecución de obras públicas en el estado. El contralor Álvaro Bardales destacó que este modelo fortalece la transparencia, el control técnico y el combate a la corrupción.
En Hidalgo, más de 30 mil personas participan activamente en la supervisión de obras públicas a través de los Comités de Contraloría Social, un esquema de vigilancia ciudadana que busca fortalecer la transparencia, garantizar la calidad de las construcciones y reducir espacios para actos de corrupción.
Así lo informó el contralor estatal, Álvaro Bardales, quien destacó que este modelo de supervisión representa una forma directa de involucrar a la ciudadanía en el seguimiento de los recursos públicos destinados a infraestructura y desarrollo social en las comunidades, barrios y municipios de la entidad.
El funcionario estatal explicó que la vigilancia de las obras no se realiza únicamente desde oficinas administrativas, sino directamente en campo y frente a la población beneficiada, permitiendo que las y los ciudadanos conozcan el avance físico de los proyectos y supervisen el cumplimiento de lo contratado.
“No es vigilancia desde un escritorio, es supervisión frente a la gente, en el lugar donde se ejecuta la obra y donde el recurso público debe reflejarse con calidad, transparencia y resultados visibles para la población”, señaló el contralor.
Bardales indicó que este esquema permite revisar aspectos técnicos fundamentales durante la ejecución de las obras públicas, como espesores de pavimentación, calidad de materiales, volúmenes utilizados y avances físicos, todo ello acompañado por los propios comités ciudadanos.
Como ejemplo, mencionó la supervisión realizada en la pavimentación del acceso a la colonia La Peña, ubicada en la comunidad de El Jardín, en el municipio de Progreso de Obregón, donde personal de Contraloría y ciudadanos verificaron directamente las condiciones de la obra.
El funcionario detalló que cuando existen dudas sobre la calidad de los materiales o los procedimientos constructivos, las muestras son enviadas al Laboratorio de Control de Calidad de la Contraloría estatal, donde se llevan a cabo pruebas especializadas para determinar si las obras cumplen con los estándares requeridos.
Entre los análisis técnicos que se realizan se encuentran pruebas de concreto, asfaltos, compactaciones, acero y diversos materiales de construcción, lo que permite comprobar científicamente la calidad de las obras ejecutadas con recursos públicos.
Álvaro Bardales aseguró que este modelo combina la participación ciudadana con herramientas técnicas especializadas, lo que fortalece la supervisión y brinda mayor certeza sobre la correcta aplicación de los recursos públicos.
Además, señaló que este esquema opera actualmente en alrededor de 3 mil 700 obras cada año en todo el estado de Hidalgo, convirtiéndose, afirmó, en uno de los mecanismos de supervisión social más amplios y cercanos a la población en el país.
El contralor destacó que la participación activa de la ciudadanía resulta fundamental para prevenir actos de corrupción relacionados con obras públicas, ya que la vigilancia permanente reduce las posibilidades de simulación o incumplimiento.
Precisó que cuando la ciudadanía participa en la supervisión de las obras, se observan directamente los trabajos realizados y se comparan los contratos con lo verdaderamente ejecutado, lo que permite detectar posibles irregularidades y exigir resultados de calidad.
Asimismo, indicó que la existencia de laboratorios certificados y la presencia constante de la Contraloría en campo ayudan a disminuir riesgos relacionados con el uso de materiales de baja calidad, pagos indebidos o construcciones deficientes.
“Cuando existen laboratorios certificados; cuando las obras se revisan físicamente frente a la población; cuando se comparan los contratos con lo verdaderamente ejecutado; y cuando existe presencia permanente de la Contraloría en campo, se reducen los espacios para la simulación y las obras mal hechas”, puntualizó.
El funcionario agregó que la corrupción suele crecer en contextos donde existe poca supervisión, distancia entre autoridades y ciudadanía o falta de transparencia en la ejecución de los recursos públicos.
Por ello, consideró que acercar a la población a los procesos de vigilancia y control fortalece la confianza ciudadana y contribuye a mejorar la rendición de cuentas.
“Cuando el gobierno se acerca a la gente y la gente participa en el control de las obras, el recurso público empieza verdaderamente a cuidarse”, afirmó.
Finalmente, Álvaro Bardales sostuvo que este modelo no solamente busca construir infraestructura pública, sino también fortalecer la confianza entre gobierno y ciudadanía mediante mecanismos de participación social y vigilancia transparente.
Indicó que esta estrategia forma parte de la visión denominada “Hidalgo Honesto”, la cual promueve una mayor presencia ciudadana en la supervisión de las obras, así como controles técnicos más estrictos para evitar actos de corrupción.
“Hoy en Hidalgo no solamente se construyen obras; también se construye confianza ciudadana. Ese es el sentido del Hidalgo Honesto: más ojos en la obra, más participación social, más control técnico y menos espacio para la corrupción”, concluyó el contralor estatal.
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